Como padres primerizos es normal que desconozcamos algunas situaciones críticas tras la llegada de nuestro bebé.

La tendencia es a romantizar ese momento y a dejar de lado lo menos bonito.

Uno de esos momentos del que nadie nos habla y para que el que no nos preparan, son las visitas de los familiares y amigos en las primeras horas de vida de nuestro bebé. 

Pensaréis que parece algo lógico y normal e incluso apetecible. Pero la realidad es otra.

Acabas de dar a luz y en el mejor de los casos el parto ha ido según lo previsto y las necesidades de la madre se limitan a un periodo de descanso y adaptación a la nueva situación.

Pero, aunque así lo fuera, son las primeras horas de vida de vuestro bebé y necesita de vuestros cuidados y mimos. Es un momento íntimo, que se debería vivir de forma controlada y saludable.

Pero claro, ¿cómo le dices a tu entorno que se espere un determinado tiempo para conocer a tu bebé? Total, que el tema de las visitas se te va de las manos.

Las visitas son inevitables, no podemos mirar a otro lado y no dejar conocer a nuestro bebé, pero existen maneras de gestionarlas, sin que el descanso, recuperación e intimidad de los padres se vea afectado.

Hablamos desde la experiencia y por ello te contamos algunos consejos prácticos para afrontar estos momentos caóticos tras la llegada de tu bebé:

  • Limita las visitas al hospital. Deja que el papá se ocupe de filtrar las llamadas y las visitas.
  • Limita los tiempos. Una vez que decidas quien quieres que venga a visitarte, maneja la situación con firmeza y trata de que sea una visita rápida.
  • Pensar primero en las necesidades de vuestro bebé. Si tenías una visita planificada, pero tu bebé no está en su mejor momento, hazlo saber y deja la visita para otra ocasión.
  • Establece días y horarios de visitas. Organiza los días y las horas de visita para evitar estar siempre con gente o con aglomeración en la habitación.

Si aun así no sabes cómo afrontar la situación, utiliza el calendario de BabyPop para organizar las visitas de familiares y amigos.

 

 ¡Tu pequeño te lo agradecerá!!