Seguro que si estas embarazada te han hablado de las escasas horas de sueño que vas a poder disfrutar.

Y es que los recién nacidos no diferencian entre el día y la noche. Además, tienen el estómago pequeño y apenas retienen el alimento que ingieren para mantenerse satisfechos durante mucho tiempo. Lo que provoca que se despierten con mayor frecuencia sin importar la hora del día.

Todos los padres pasamos por esta etapa y aunque es dura y sacrificada, todos encontramos la forma de sobrellevarla.

En base a nuestra experiencia, queremos dejaros algunas ideas para afrontar la falta de sueño.

     

    Signos de falta de sueño

    Está claro que, si te vas durmiendo por las esquinas, tienes falta de sueño. Pero quizás no te has dado cuenta que algunas de emociones o situaciones pueden estar provocadas por este mismo motivo.

     

    • Falta de atención. El sueño es importante para mantener las funciones cognitivas como la atención. Así que, si buscas las gafas y resulta que las tienes en la cabeza, si te das cuenta que sales de casa con zapatillas de andar por casa o te dispones a tomar el café y se te ha olvidado calentarlo, es muy posible que sea debido a la falta de sueño.

    • Mal humor. De igual manera el no dormir las horas necesarias, afecta a nuestro estado de ánimo y puede que estamos más irascibles e irritables.
    • Memoria. El sueño limpia la memoria a corto plazo y deja espacio para más información. Por tanto, la falta de sueño puedo provocar que se te olviden cosas tan simples como la hora del pediatra o el cumpleaños de un familiar.

    Cómo afrontar la falta de sueño

    • Duerme cuando el bebé duerma. Aunque te tiente utilizar los momentos en los que el bebé está dormido para hacer cosas pendientes que con tu bebé despierto no podías, aprovecha para descansar tú también, las tareas pueden esperar.
    • Evita las bebidas con cafeína. Estarás tentada de sucumbir a este tipo de bebidas, pero te aportaran energía por un corto periodo de tiempo y luego volverás a tener sueño. El agua es la mejor opción, ya que mantener el cuerpo hidratado ayuda a mantenernos despiertos.
    • Opta por comidas poco pesadas. Si tomas comidas que no te hagan sentir pesadez, como frutas y verduras, conseguirás mantenerte más despierta.
    • Simplifica. No intentes llegar a las tareas diarias que hacías antes de tener a tu bebé. Ponte una tarea al día y no te preocupes si el suelo no está reluciente. Prioriza tu descanso.

    Y, por último, ¡disfruta! Con el paso del tiempo recuperarás la falta de sueño.